lunes, 13 de abril de 2015

Ranking Progresivo

Elaboro una lista con tres obras de rock progresivo que se debe oír según mi humilde opinión. Puede ser criticada lo cual resultaría saludable de algún modo. Por cierto, no voy a recomendar a los dinosaurios del género porque como se sabe se caería en el reduccionismo imbécil e insensato. Son obras que deben recuperar la esencia de la música como arte. El arte como una manifestación que piensa y abre discusiones en la sociedad de nuestro tiempo y nuestro espacio. En fin, la lista que dejo enumerada no sigue un criterio preferencial. Puede ser escuchado en cualquier orden:

1. SHINING - "Blackjazz"


2. SEVEN IMPALE - "City Of The Sun"


3. ORDINARY BRAINWASH - "#I'm Not Addicted"




Los comentarios sobre éstos álbumes proliferan en internet. Por ello, lo mejor es que cada uno se tome el trabajo de degustar los hipervínculos y sacar sus propias conclusiones.

Recordarla no es productivo

Miles de veces se puede recordar cómo te miraba con aquellos ojos lúcidos de júbilo mientras la deleitabas con tus chistes mundanos. Cada una de ésas veces nunca tuviste reparo en lo que se escribía en los periódicos ni lo que sucedía en los sectores marginales de una Lima heterogénena y aplastante (si te contara por lo que pasó mi hermano mayor). La dosis del día: asesinaban a una madre de familia junto a sus tres hijos, un corrupto interceptaba la llamada de la primera dama, la primer ministro solicitaba un voto de confianza ante el congreso (!), habían abaleado a un humilde empresario de calzados, un deportista había ganado la medalla de oro en Europa, el cabeceo del MEF con su cantaleta del crecimiento económico entre otras comidilla de amarillistas. Ella o, por lo menos, su imagen digital en los archivos JPG de tu laptop invadían tu sensibilidad social. Recuerda que Ciro te pregunto que cómo se podía concebir desplazar el amor a la humanidad hacia una sola persona. Es decir, a ésa linda muchacha. Valgan verdades, aquella chica que te tenía dominado era tan dulce que nuestros instintos básicos entraban en dormancia. Verla era dejar de pensar mediante palabras. No había nada más que decir. Era la tan ansiada felicidad. Pensar en palabras es seguir inconforme con nuestras rutinas. Recordamos aquella vez en que ella se despidió de ti mientras asaltaban a un joven y ni te percataste que eras tú mismo. Por haberte ayudado, casi nos atropellan en plena batida. Es cierto, su sonrisa podía frenar el tiempo en que las pobres familias de los asentamientos humanos se envilecen por no tener hacia dónde escapar de la realidad. Todo huele a realidad en ésos lugares. Lo corroboré cuando elaboraba mi tesis sobre parámetros sociométricos en los asentamientos humanos del Cono Norte. En fin, su caminar al retirarse con aquella altivez de aristócrata pero sin el atavío de las marquesas francesas del siglo XVIII, nos enamoraba o al menos nos agradaba. Y tú eras el más sufrido por ello. Sabemos que los tiempos ya no volverán, no tiene caso ni racionalizarlo. Lo que no volverá, no se piensa, se vive hasta que poco a poco se extinga. Quizá nunca más la volveremos a ver pero no creo que sea el fin del mundo. ¡Ella ya murió! Los periódicos y su fango sensacionalista nos permite tomar partido por nuestra comunidad. Sabemos que hay mucho por hacer y otorgar a este país mientras vivamos. No dejes que la tristeza gratuita y burguesa te devore el futuro. El amor absoluto hacia ella déjalo desembocar hacia el mar de la humanidad. Tú pensabas que eras superior a ellos porque sabías más. Te sentabas al lado de la ventana de tu undécimo piso para observar a las personas vivir sus vidas como si fueran nematelmintos asquerosos. Te alucinabas un boato de la élite del conocimiento. Sin embargo, tu dormitar y tus amaneceres en tu cuarto denotan tu derrota. Quizá ella pudo haber sido la única que te entendió pero no es justificación para que rechaces la beca a Bélgica que te ganaste. Sé que es difícil asimilarlo. Tú dirás: ¡Si estuvieras en mi piel! Oye, mírame, hay personas aplastadas por la urbanidad que buscan con anhelo algo por masticar dentro de los tachos de basura. Son los únicos lugares honestos. Y hay locos en las calles. ¿Sabes por qué? Porque no soportan el flagelo de su realidad. No hay escape. No hay esperanza. ¿Qué queda? Volverse locos. Si, locos, para poder soñar con algo mejor, para soñar que no se necesita ni de agua ni de comida ni de amor. Una vez insultaste a uno de ellos mientras te mofabas que eras feliz con ella. ¡Ahora mírate zonzo! ¡No eres más que un parásito de tus padres! Sal hacia afuera. Yo sé que la vida es una mierda y que nos importa un pedo lo que los psicólogos de alcantarilla te puedan decir. Pero mira, no obstante, en la mierda de la vida radica su grandeza. Aún tenemos que hacer en el tiempo que se nos ha concedido para vivirla. El amor que sentías por ella está solo en tu mente. Las estrellas pueden ser testigos de que nada es eterno. Las más bellas ejemplares de la constelación de Orión van a extinguirse. Algún día vas a morir tú también. ¿No quisieras dejar algo en este país por lo menos? Cada segundo es un látigo de la muerte lamentablemente. ¡Pero, date cuenta! Si avanzas al ritmo de los segundo el látigo será menos doloroso o quizá no lo sientas. Toma ésa hacha de una vez y deja de vagabundear por el Metropolitano. Asesina a aquel violador de niños que sabes bien en dónde radica y al cual juraste suprimir. Oye, huevón, recuerda esto:

En este mundo donde el silencio de Dios quiebra, el hombre tiene el deber de tomar la palabra.

sábado, 11 de abril de 2015

Laboratorio del Dolor Popular

Hombre que almuerza su sustantivo
hombre que hilvana mal el tiempo
hombre que respira el clima lascivo
hombre que anhela la lágrima del viento.

Y cantemos:

Su sonrisa, un tono
su recuerdo, un contrapunto
su cabellera, una sonata
su cuerpo, una sinfonía

Conclúyeme:

Quema mis adjetivos suspendidos
y arroja las cenizas a tu pronombre.

Distopía en La Menor (Ficción Salvaje)

Érase una vez, remontándonos hacia el lejano año 2112, en que los hombres (Homo sapiens sapiens) habían despertado del sueño de la realidad histórica desde que inició una undécima guerra mundial. De ahí surgimos nosotros los Newajenos. Eran tiempos de capitales "nube", deudas financieras poliestráticas, neoliberalismo intesivo dirigida por la suprema banca china, alimentos peletizados con sabor a proletariado, gobierno fiscal de multinacionales chinas, viviendas subterráneas, enamoramiento virtual a precio popular, agricultura en rascacielos y todas aquellas cosas de las que aún guardo un cierto interés. Mi abuela solía contarnos acerca de la belleza disciplinaria y racional de aquellos tiempos. Felizmente todo ello está guardado en la "memoria colectiva" de la central de Wikipedia Sources S.A. Ahí tienen monopolizado todo lo que necesitamos conocer. ¿Para qué más? Cuentan, no sé si será cierto, que existían libros a base de papel. ¿Qué idiotez, no? ¡Por éso se habrán extinguido los árboles hace más de 70 años! No sé porque la historia menciona que alguna vez se preocuparon por la densidad forestal en lo que se conoce ahora como la sabana del Brasil. Pero miren. si es tan práctico ver las palabras en esta superficie de metano mientras yo pienso. Como había mencionado antes, la humanidad había despertado del determinismo histórico y de todas ésas cursilerías sobre progreso, desarrollo sostenible, ciencia, tecnología, riqueza, productividad, competitividad sonaban realmente absurdas en un planeta que parecía un basural y a punto de desaparecer para siempre. ¡Verdad! ¿Cómo habrá sido el planeta Tierra? Este lugar en el que vivimos es algo frío y rocoso pero así vivimos decentemente. Afortunadamente, emanamos luz radioactiva desde nuestras manos para iluminarnos porque ya no aparece el Sol que dicen que iluminaba hace años. Dicen que la Tierra alguna vez fue de color azul (símbolo de la melancolía) por la gran cantidad de agua que yacía sobre su superficie. Era de un color que nunca hemos visto como tal, del cual, solamente tenemos cierta idea abstracta.

(Elaboración propia, 2182)

lunes, 6 de abril de 2015

Dejemos de leer

Dedicado a la Feria de Libros
"Amazonas"


Dicen que leer es un acto honorable para las "buenas costumbres" de un país. ¡Ah! y para forjar seres humanos (para ellos, aún no somos seres humanos). Dicen: motiven la lectura a los niños y a los adolescentes para el bienestar de la sociedad. Ellos son el futuro de nuestro país suelen maullar. Solo así podremos vivir en un mundo más armónico (pían). En fin, todas las sentencias anteriores me parecen que lustran una pulsión de colonialismo eurocentrista o de pensamiento occidental. Hasta me duelen los ojos de leer tanta mercadotecnia sensibilista. ¡Necesito unas gotas para la deshidratación ocular!

¿Cómo se puede concebir que los países del primer mundo (los más leídos) hayan desatado los más catastróficos genocidios? ¿Alguien dijo Alemania? ¿O Francia? ¿Escuché Rusia? Las ideologías que han elaborado los más conspicuos intelectuales han sido o mal entendidas o deformadas en su defecto por ideologos revisionistas. Yo los llamo aves de rapiña. ¡Vamos! No podemos caer en la ingenuidad de que todos los miembros de un partido, un movimiento, una banda o un país persigan el mismo objetivo. Eso nunca ha sucedido. La individualidad no es más que un acto que se construye desde el plano social. Y es al plano social donde deberá dirigirse, caso contrario, degeneraría en misantropía o la mala fe existencial. Caso ilustre de Stalinistas, Franquistas, Peronistas, Fascistas, Nazistas y otros estridentes istas.

Volviendo a lo sustancial, ¿Para qué leer? ¿Leer para ser mejores personas? ¿Un niño puede ser mejor persona cuando por azar se cruce con libros sobre conquistas, colonización, tecnología y ciencia cuyas editoriales son el bebe gordo de un pensamiento occidental que sofoca pensamientos alternativos? Digo yo: Un libro escolar que los padres de familia no pueden pagar por su alto costo debido a que pertenece a una editorial transnacional, ¿no es un indicador de elitismo? Y lo peor de todo, pagar una alta suma de dinero para libros cuyas ideas suprimen el pensamiento autónomo. Llamenle latinoamericano o como mejor suene ¡Qué derroche de dinero! Y para llorar o matarse de risa: aquel libro va a ser vendido como artículo de segunda mano en ferias que pululan en el centro de nuestra metropolis.

Por todo ello, quiero aclarar que no quiero erosionar el valor de la lectura en sí misma. En todo caso, quiero desinflar el orgullo que siente todo acumulador de conocimientos, todo vertedero de romanticismos europeos, ilustraciones burguesas, tecnología americana, el elitismo rancio del buen lector. Leamos para otorgar, para ceder, para esculpir libros y producir pensamiento autónomo. Es momento de crear. Nuestro país y nuestro continente necesita más pensadores que dejen la academia elitista (universidades, librerías snob) para derramarse hacia los cántaros populares. No cebemos nuestros libros (de nuestra sangre) para ser bienes de lujo traducidos en n idiomas. Ordeñemos nuestro intelecto para salir de los multidimensionales problemas que nos atañen como peruanos.